En la década del setenta el río Nilahue es el límite entre las Provincias de Colchagua y Curicó, la conectividad es precaria, un par de vados a la altura de El Bronce y La Palmilla, y a través del arenal de La Boca. No siempre transitables. Vialidad implementa una balsa propulsada por un "balsero" cuyos brazos, vitalidad y siempre buena disposición permitieron cruzar el río a innumerables vehículos.
Esta fotografía muestra a un funcionario del MOP y al alcalde de la época en que se inició la construcción dela bizarra BALSA DE CÁHUIL.
Alberto Guajardo, balsero a "puro ñeque", gran personaje en su nave y en tierra.



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